Los orígenes de la moxibustión están íntimamente relacionados con la acupuntura, ambos trabajan con los canales de energía del cuerpo (o meridianos), pero utilizan distintos métodos para lograr una mejor intercomunicación corporal y así prevenir enfermedades o tratarlas, según sea necesario; mientras que la acupuntura trabaja con agujas posicionadas en puntos de presión específicos para un objetivo deseado, la moxibustión, que en chino significa cauterizar o calentar, y se trata de generar calor en esos mismos puntos de presión.
Para generar ese calor, se quema una hierba medicinal llamada “Artemisa Vulgaris”, cuya fibra debe pasar por un delicado proceso de secado para asegurar que esté libre de partículas contaminantes. Con esta hierba se pueden elaborar puros (del estilo de los habanos) o conos, los que se encienden en un extremo y se acercan a la piel sin quemarla. “El calor (energía térmica) emitido por la combustión es transferido en áreas específicas del cuerpo, canales y puntos de acupuntura, lo cual promueve el equilibrio homeostático, moviliza la “energía vital” (manera occidental de traducir el concepto chino de Qi) y la sangre, lo cual tiene una serie de beneficios terapéuticos. La transmisión de calor se expresa en longitud de onda, la particularidad de la moxibustión es que su longitud de onda es de 4.14 micras, lo cual lo sitúa dentro del rango infrarrojo, específicamente es un bío-infrarrojo.
A través de a moxibustión se pretende reestablecer el equilibrio corporal. Es decir, el objetivo es eliminar cualquier trastorno o patología para restituir la salud de una determinada persona. Del mismo modo, el tratamiento sirve también para la prevención de diferentes problemas del organismo. A continuación, te presentamos un listado con algunos de los beneficios de la moxibustión:
- Es capaz de calentar los meridianos, por lo que dispersa tanto la humedad como el frío.
- Favorece en gran medida la circulación de la sangre y, con ella, la de la energía corporal.
- Regula y equilibra el funcionamiento global del metabolismo y del aparato digestivo.
- Combate eficazmente los sofocos ligados a la menopausia femenina.
- Regula el estrés, de manera que ayuda a eliminar el cansancio permanente y la fatiga en las extremidades.
- Ayuda al fortalecimiento del sistema inmunitario, por lo que contribuye a luchar contra las patologías.
Este tratamiento cuenta con dos beneficios fundamentales para las mujeres embarazadas:
- Estimula la producción de las hormonas típicamente maternas. Esto da lugar a una mejora clara en el revestimiento uterino, que se contrae. Del mismo modo, promueve eficazmente el desarrollo y la actividad fetal dentro del seno.
- Es capaz de fomentar el giro del bebé si viene de nalgas. El incremento del movimiento del bebé puede ayudar a su vez a que el feto se recoloque en una posición más favorable para el parto.
Sin embargo es importante, consultar al médico antes de realizar esta técnica.