El dolor es el síntoma más temido y de mayor preocupación de cualquier enfermedad que tenga el hombre y es la mayor causa de consulta médica. Una variante reciente de la acupuntura es la farmacopuntura, técnica basada en la inyección de ciertas sustancias en los puntos acupunturales. La acupuntura es uno de los métodos más antiguos de los componentes de la medicina tradicional oriental. El origen de la acupuntura se remonta, por lo menos, a la China del período neolítico, según hallazgos arqueológicos e interpretaciones históricas; sin embargo, la confirmación formal se da en la Dinastía Shang.

Se conoce por farmacopuntura o quimiopuntura una variante más reciente de la acupuntura desarrollada en China que se basa en la inyección de ciertas sustancias como agua destilada, vitaminas, medicamentos alopáticos, extractos de plantas, medicamentos homeopáticos y aún, aire, en los puntos de acupuntura. En esta técnica se combinan los conocimientos de la medicina tradicional asiática con la medicina occidental moderna, la homeopatía y la fitoterapia, entre otros.

Al ser inoculadas diferentes sustancias en los puntos de acupuntura no solo se produce su estimulación mecánica, sino que la propia sustancia administrada resulta un estímulo bioquímico o biofísico, en dependencia del tipo de producto inoculado. La estimulación prolongada que entonces se produce, de acuerdo al tiempo de absorción del producto medicamentoso, actúa al incrementar la resistencia del cuerpo a la enfermedad y promover el efecto curativo.

El adecuado funcionamiento del hombro depende de un equilibrio mecánico de fuerzas que, a su vez, depende de elementos estáticos y dinamizadores que, en último término, dependen de la energía que los moviliza. Hacer un cambio en el paradigma y dejar en vacío un espacio difícil de conceptualizar hace que esas energías primordiales que controlan el hombro presenten un desequilibrio cuando comienza a hacerse doloroso.

El hombro doloroso puede tener causas muy diversas, no en vano el hombro es la articulación con mayor movilidad del cuerpo humano. Al contrario de lo que ocurre en muchas otras articulaciones, como la coxofemoral, en el hombro no hay un cótilo profundo que reciba la cabeza del hueso (cabeza del húmero) y la estabilice, sino que son los músculos, los tendones y los ligamentos de la cabeza los que la mantienen en su posición correcta. Si estos no cumplen en suficiente medida su función la consecuencia suele ser la aparición del dolor de hombro.

Las lesiones dolorosas de hombro, que se incluyen dentro del denominado síndrome del hombro doloroso, ocupan la tercera causa de consulta en el Servicio de Ortopedia y Traumatología y en el de Fisioterapia y Rehabilitación, con terapéuticas que incluyen desde altas dosis de antiinflamatorios no esteroideos hasta la inmovilización, sumados a los gastos por concepto de certificado médico y a la imposibilidad de realizar tareas habituales, con modificación de la vida cotidiana. El tratamiento con farmacopuntura resulta efectivo en pacientes con dolor osteomioarticular resistente a otros tratamientos.