La OMS explica que «la eficacia de la acupuntura, tratamiento popular para aliviar el dolor, ha sido demostrada tanto en numerosos ensayos clínicos como en experimentos de laboratorio». Por esta razón, «el 90% de los servicios de tratamiento del dolor del Reino Unido y el 70% de Alemania» la incluyen.

El estímulo de puntos de acupuntura genera cambios en el sistema nervioso central, actua a nivel espinal, troncoencefálico y diencefálico. La inserción de la aguja activa estructuras de inhibición descendente del dolor, con lo que se demuestra que tiene una vía central en el control del dolor. Los estudios imagenológicos han evidenciado que la estimulación por acupuntura activa diversas áreas del cerebro: ganglios basales, zona somatosensorial II, cerebelo, tálamo, hipotálamo, sistema límbico, ínsula y otras zonas.

Mediante unas agujas muy finas que se colocan en puntos específicos de la espalda permiten un alivio del dolor y una mejora que puede prolongarse hasta la próxima sesión. No obstante, al ser una técnica tradicional se recomienda combinarla con el tratamiento que el médico haya indicado. Nunca hay que dejar el tratamiento médico. La acupuntura debe ser un complemento. Según la medicina tradicional China, el alivio del dolor a través de la acupuntura se consigue gracias a que «ayuda a desbloquear la fuerza vital del cuerpo conocida en la medicina china como Qi.

La acupuntura, la electroacupuntura y las inyecciones en puntos gatillo (ashí) ejercen acción analgésica por hiperestimulación, activando fibras mayores como las Aβ. Los efectos de la electroacupuntura son generados por estímulos eléctricos de baja intensidad y dado que los puntos gatillo son puntos de acupuntura en un 70 % de los casos y estos a la vez son puntos motores, se considera que estas fibras están involucradas en la transmisión de los estímulos eléctricos. Estos métodos estimulan las fibras poco mielinizadas Aδ y las no-mielinizadas fibras C. Una vez localizados los puntos ashí, se puede infiltrar un bloqueador de las fibras C (Sarraceniaceae) para desactivar la conducción periférica del dolor y lograr un efecto directo relajante, o inyectar un irritante leve (Vitamina B12) para activar igualmente la inhibición.

¿Cuándo considerar una sesión?
«Normalmente, si un paciente no mejora —si el dolor de espalda persiste durante alrededor de tres meses— se puede considerar la acupuntura u otras terapias no farmacológicas», comenta Karen Sherman, investigadora sénior en el Kaiser Permanente Washington Health Research Institute, en Seattle.
El American College of Physicians recomendó una estrategia similar en el 2017, cuando aconsejó a los médicos tratar a los pacientes con dolor lumbar con terapias sin fármacos, que incluían «calor superficial, masajes, acupuntura o terapia de manipulación espinal».

¿Cuánto tiempo tarda un paciente en ver resultados?
Los resultados deben ser inmediatos, en la primera sesión se espera que los pacientes reduzcan el dolor en un 50%. Si la patología es crónica o aguda, al paciente se le entrega un plan de tratamiento, cuando las patologías crónicas llevan muchos años el tratamiento por supuesto tomará un poco más de tiempo